lunes, 18 de enero de 2016

Perdidos en el Desierto III



—Qué calor… quién hubiera dicho que hace tres lunas nos estábamos muriendo de frío—. Axew forzó la vista hacia el horizonte. —Nada, no hay nada, ni siquiera un mísero cactus. Tengo sed, ¿cuándo  vamos a poder beber un poco?— Medicham paró en seco. Todo ese instante había estado con los ojos cerrados, meditando para no pensar en nada y aguantar ese calor abrasador, pero Axew no cerraba la boca. Aunque la irritaba, en el fondo sentía lástima por él, solo era un crío, sin familia y con amnesia, y se lo había llevado con ella a través del desierto. ¿En qué estaba pensando? Pensó Medicham. Vamos a entrenarle, el desierto le irá bien. Pero que estúpida he sido. Supongo que me he dejado llevar por mis propias ambiciones. Hacía tiempo que quería explorar este desierto, pero con Axew es imposible, debería haber esperado. Y ahora ni siquiera sé dónde estamos, solo espero que encontremos agua antes de que tenga que llevar a Axew en brazos. — ¿Ocurre algo? —preguntó Axew. — ¿Eh? No nada, perdón estaba distraída. Sigamos andando, creo que ya estamos llegando.

Pasó el tiempo y el sol empezó a esconderse entre las dunas. —Será mejor que descanse…— Antes de acabar la frase, Medicham vio algo a lo lejos, cerró un poco los ojos para ver mejor y…— ¡Árboles! —gritó Axew. ­— ¡Mira Medicham, son árboles! Si hay árboles tiene que haber agua cerca, démonos prisa. — Tanto Axew como Medicham empezaron a correr con todas sus fuerzas, aunque no eran muchas, el haber estado todo el día andando sin beber una sola gota de agua les tenía exhaustos. Cuando por fin llegaron al bosque, se quedaron quietos y en silencio. ­Medicham cerró los ojos y escuchó atentamente. —Por aquí—, dijo Medicham. Había escuchado el fluido del agua descendiendo por el río, aunque hay algo que no escuchó. Cuando llegaron al río se encontraron con un montón de Carvanha, eran un montón, y si intentaban acercarse se ponían agresivos.

— ¿Qué hacemos? —dijo Axew con cara de preocupación. —Pues…— Unas pisadas hicieron callar a Medicham. — ¿Os puedo ayudar en algo? — La sombra de un Pokémon salió de entre los arbustos, era un Umbreon, aunque tenía un color extraño, Medicham que ya había visto a varios Umbreon hace años, se fijó en que los círculos de su cuerpo eran azules y que brillaban más de lo normal, en cambio los Umbreon que había conocido hasta ahora tenían los círculos de color amarillo. — ¡Tenemos mucha sed! —gritó Axew, Umbreon lo miró con ternura. —Parece que habéis estado viajando mucho tiempo, estaréis cansados, pero en este río os va a ser imposible beber agua, los Carvanha lo dominan desde hace mucho tiempo. Por favor acompañadme. —Axew empezó a andar pero Medicham lo detuvo agarrándolo por el cuerno. — ¿Quién eres? ¿Y por qué nos ayudas? No sabemos nada de ti, lo siento pero he tenido muchas malas experiencias al largo de mi vida y no confío fácilmente —. Umbreon suspiró— Lo entiendo, pero creo que tenemos tiempo para presentaciones más tarde, tu amigo parece estar a punto del colapso. —Medicham miró a Axew, estaba jadeando, con la lengua fuera y le temblaban las piernas. Había estado tan concentrada durante todo el día que no se había dado cuenta de lo mal que estaba Axew. —Está bien llévanos contigo, por favor.

Umbreon los condujo hasta un claro, en medio de él había un lago. Medicham y Axew se lanzaron al agua y bebieron como si no hubiera un mañana. Cuando Medicham quedó satisfecha, se fijó bien en el sitio, los árboles que rodeaban el claro formaban un círculo perfecto, al igual que el lago que estaba justo en el centro, y en medio del lago había una roca de la que salía un arbusto de bayas Gualot. Además, todo el claro estaba lleno de Pokémon de todos los tipos, Wooper, Paras y Parasect, Caterpie y Weedle, Azurill y otros de su cadena evolutiva, incluso había un Slaking durmiendo encima de la roca en el centro del lago. Umbreon se acercó a Medicham. —Aquí podéis descansar todo lo que queráis, no suelen haber problemas, los Pokémon vienen aquí a descansar y a curarse, yo y mi hermana Espeon nos encargamos de este sitio—. Medicham salió del agua y buscó a Axew con la mirada. El corazón se le paró durante un instante. —No está—. Umbreon miró a su alrededor y tampoco lo vio. —¿Axew...? Medicham empezó a correr hacia el bosque mientras gritaba el nombre de Axew. Umbreon lo siguió.

Estuvieron toda la noche buscándolo pero no lo encontraron. Medicham agotada, se sentó al lado de un árbol y vió como salía el sol, Umbreon se sentó a su lado. —Lo siento, tu amigo…— Medicham lo hizo callar, cerró los ojos y se puso a meditar. Umbreon que también estaba agotado de correr de un lado para otro se durmió al poco tiempo.

Pasaron unos instantes cuando una ráfaga de viento lanzó una hoja de papel a la cara de Medicham. Eso la distrajo y abrió los ojos, en la hoja de papel había algo escrito en idioma Unown: ¡Atención Pokémon! ¿Te has perdido en un lugar desconocido? ¿Tú amigo ha sido secuestrado? ¿Has perdido la piedra que te regaló tu madre moribunda? ¡Pues no busques más! ¡A cambio de unos pocos pokés, mandaremos un equipo para que te ayuden con todos tus problemas! Tus amigos del… —Medicham entrecerró los ojos y leyó en voz alta, — ¿Poké…gremio?

6 comentarios:

  1. ¡Hola! Publico una fanfic de pokémon en mi blog, me gustaría que te dieras una vuelta y me dieras tu opinión acerca de ella. Gracias.
    http://pokemonyoungfanfic.blogspot.mx/

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  2. Me gusta mucho como escribis!!!

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  3. Hola, para cuándo la continuación de este cuento porque está interesante y mi hijito quiere que le siga contando. Gracias

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  4. Anónimo2/3/17 5:16

    Esta excelente este cuento, a mi hijo de 9 años le encanto ! Pero te tenemos una sugerencia .. Podrias hacer un cuento de picachu! Gracias...

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  5. Anónimo5/10/17 3:12

    Y lA 4ta parte??

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  6. Anónimo5/10/17 3:13

    Yapues! Quiero saber que sigue!

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